Cuando la angustia no tiene nombre

Cuando la angustia no tiene nombre

Hay momentos en los que sentimos un malestar difuso, una inquietud que no sabemos nombrar. No ha pasado nada concreto, pero algo no está bien. El cuerpo se tensa, el sueño se interrumpe, aparece una opresión que no se va.

Desde el psicoanálisis, entendemos que esa angustia sin nombre no es casual. Es una señal. Algo en nuestra historia, en nuestros vínculos o en un cambio vital está movilizando conflictos que permanecían silenciosos.

Lo interesante es que no hace falta entenderlo todo antes de consultar. Es precisamente en el espacio de escucha donde esas palabras que faltan empiezan a aparecer. Hablar con alguien que escucha de una manera particular permite que lo confuso vaya tomando forma.

El primer paso no es tener respuestas, sino permitirse la pregunta.

Puedo ayudarte

Si algo de lo que has leído resuena contigo, no dudes en contactarme. La primera entrevista es sin compromiso.